Recupera el amor por la danza con el Fitness Ballet

“Yo de pequeña hice ballet, y me encantaba… Qué pena que lo tuviera que dejar”. Esta frase la escuchamos las bailarines profesionales muy a menudo. Las personas que hemos convertido la danza clásica en nuestra forma de vida, y que ahora nos dedicamos a la enseñanza, entendemos perfectamente esta añoranza. Cuando somos pequeños, el ballet nos descubre un mundo maravilloso, uno en el que el arte, la creatividad, la sensibilidad y la diversión son los auténticos protagonistas. Un mundo que echamos muchísimo de menos cuando somos adultos. ¿Verdad que sí?

El trabajo, el estrés del día a día, los hijos, la casa… ¡Cómo añoramos bailar, esos ratos en los que no existía nada más que la música y nuestro cuerpo moviéndose a su ritmo! Las clases, las amigas, las risas con las otras niñas… Siempre llevamos ese sentimiento artístico con nosotras, aunque ya no hayamos vuelto a bailar. ¿Y si te dijera que puedes volver a clase de ballet a disfrutar como cuando eras pequeña, y además mejorar tu salud? Es posible, gracias al Fitness Ballet.

Hace ya casi una década que trabajo esta nueva disciplina deportiva, que fusiona la danza clásica con el fitness. Y no te imaginas la cantidad de personas que han vuelto a recuperar el amor por el ballet gracias a mis clases. Si ya tienes nociones de baile y has dado lecciones cuando eras pequeña, el Fitness Ballet es tu deporte. Volverás a sentir esa magia que respirabas en las clases siendo niña, recordarás los pasos clásicos y descubrirás muchos más. Y todo esto mientras tonificas tu cuerpo, mejoras tu postura corporal y ganas en salud y calidad de vida.

La familia del Fitness Ballet está formada, sobre todo, por mujeres como tú. Mujeres que se quieren por encima de todo y que quieren encontrar la mejor versión de sí mismas. Encontrarás personas que se juntan cada semana para entrenar los pasos de ballet por su cuenta, y que se atreven con piruetas y movimientos más avanzados. Otras se ponen metas personales y van superándose a sí mismas, y muchas han llegado al ballet para mejorar una dolencia o problema de salud. Pero todas comparten ese amor por la danza que tú también tienes.

Y si eres de las que nunca ha practicado ballet, pero siempre has querido hacerlo desde pequeña, te diré alto y claro que nunca es tarde para empezar. Las clases están adaptadas al nivel del grupo, y no importa si no tienes nociones previas de baile clásico. Encontrarás en el Fitness Ballet la mejor forma de cumplir ese sueño que de pequeña no pudiste realizar.

Ven a vernos a mi estudio de danza en la calle Raimundo Lulio 3 de Madrid o contacta conmigo, y deja que el ballet vuelva a entrar en tu vida. Recupera a la niña que llevas dentro y baila, ¡baila de nuevo como si nunca hubieras dejado de hacerlo!  Te espero con los brazos abiertos y lista para compartir contigo la pasión de la danza.

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